Eran las tres de la mañana en la modesta casa en los suburbios de Luisiana y como siempre Tiana se despierta temprano para irse a trabajar en su restaurante, mientras su esposo aun dormía, pero ella no le dio mucha importancia, así que se levantó, se bañó y se alisto para otro día en la cocina.

 

Mientras caminaba por el barrio muchos de sus vecinos la saludaban con alegría y otro preguntaban: ¿Qué haría de cocina? Pero Tiana nunca contestaba esa pregunta, adoraba que sus platos fueran una completa sorpresa para sus clientes y por ello a veces ni daba menú, pero sabía que debía hacerlo pues después de todo era un restaurante y quizás por ello seguía despertándose temprano para que todos sus platos estuvieses frescos a la hora de llegar de sus comensales.

 

Al llegar se dirigió directo a la cocina y ahí se dispuso a trabajar en el platillo de ese día, aunque también debía trabajar en los demás platillos y así fue hasta que su esposo llego: ¡Buenos días Tiana!

 

—Buenos días Naveen — respondió Tiana súper concertad; —¿Cuándo te diste cuenta que me había ido? — pregunto Tiana.

 

—Hace media hora — contesto Naveen; —Es difícil no notarte — agrego.

 

—Querías hacerme el amor, ¡verdad! — comento Tiana

 

 —Quizás — respondió Naveen de forma apenada; —Pero eso no importa ahora, ¿Qué preparas? —

 

—Una sorpresa —respondió Tiana— me harías un favor de ver cómo está el estofado y el (…) —

 

—¡Oh (…), tengo que probar eso! —

 

—Recuerda que es para los clientes — advirtió Tiana, pero Naveen no la escucho, pero Tiana pareció no darle mucha importancia solo siguió cocinando el platillo sorpresa de ese día.

 

—Tiana — la llamo una voz femenina dulcemente angelical lo cual la extraño, pues a esa hora solo estaba ella y su esposo, pero rápidamente lo ignoro y también pudo notar el olor a lirio.

 

—Tiana — la llamo Naveen quien regresaba con un plato de (…) en las manos; —Sin dudas eres la mejor — agrego.

 

—No te quedo claro en el pantano — apunto Tiana recordando su aventura de hace tres años.

 

—¡Oh touche! — exclamo Naveen con cierta coquetería en su voz y abrazando a su esposa desde la parte de atrás y dejando su plato sobre la mesa.

 

—¡Suéltame!... ¡ja, ja, ja! …Naveen… ¡ja, ja, ja! …Tengo que seguir cocinando… ¡ja, ja, ja! — replico Tiana entre risa.

 

—No quiero, tengo que vengarme — expreso Naveen acariciando su barriga con cierta delicadeza para hacerla sonreí.

 

—Pero no ahora, estoy cocinando — protesto Tiana con cierto enojo en su voz, aquello hizo retroceder a Naveen.

 

—¡Ok, tranquila! — recalco Naveen quien rápidamente se concentró en su plato.

 

—Cuando termine aquí podemos hacer lo que tú quieras — puntualizo Tiana.

 

—Ok jefa — respondió Naveen retirándose de lugar, lo cual hizo sentir mal a Tiana, pero ella sabía que su comida era prioridad.

 

—Tiana — la volvió a llamar la voz femenina angelical por segunda vez, pero nuevamente ella la ignoro pues pensaba que era su subcociente regañándola por no ir con Naveen, pero nuevamente su prioridad eras su comida, pero cuando iba a meter el cucharon en la sopa que estaba haciendo una tenaza impidieron su avance, lo cual la asusto y cuando reviso la olla encontró que era un cangrejo pero no cualquier cangrejo sino uno blanco lo cual era extraño para Tiana, pues por lo general siempre pedía cangrejo comunes o de rio para hacer su comida, pero ahí estaba y sobre todo vivo, por lo cual pensó que sería un humano convertido en cangrejo que accidentalmente fue llevado a su cocina.

 

—¡OYE NAVEEN, TRAEME UNA PECERA! — pidió Tiana en forma de orden.

 

—¿PECERA? — pregunto Naveen con cierta extrañeza.

 

—SI, PECERA — recalco la orden.

 

—OK — contesto Naveen.

 

—Tranquilo te sacare de aquí — recalco Tiana a su amiguito.

 

—Tiana — la llamo la voz femenina por tercera vez y esta vez pensó que era el pobre molusco.

 

—¿Entonces eres humana? — pregunto Tiana con cierta delicadeza en su voz, pero el cangrejo no le contestaba solo la miraba con cierta confusión; —Tranquila, estará bien — recalco Tiana delicadamente.

 

Naveen llega a la cocina con una pecera en la mano y ve a su esposa con un cangrejo blanco en las manos, ahí extrañado exclama: ¡No pedí un cangrejo blanco!

 

—Es una humana —respondió, primeramente— la llevare afuera — termino de contestar.

 

—¡GENIAL! — exclamo Naveen algo molesto; —Ven bonita — expreso Naveen intentando agarrar el molusco, pero este lo evito con sus pinzas y acto seguido también mordió a Tiana lo cual causo una seria molestia en ambos.

 

—¡OYE SOLO QUEREMOS AYUDARTE! — protesto Tiana.

 

—¡Si! — replico Naveen con cierta molestia.

 

—Tiana — llamo la voz por cuarta vez.

 

—Tal vez solo quiere mi ayuda — dijo Tiana con cierta deducción; —Pásame la pecera — le pidió Tiana a Naveen.

 

Pero ante de que este pudiese reaccionar el cangrejo salió huyendo del lugar, seguido por Tiana que le preocupaba el bienestar de dicha persona convertida en un cangrejo.

 

—Tiana — la llamo la voz por quinta vez.

 

Por un momento pensó que aquella cangreja era su amiga Charlotte, pero luego lo descarto porque Charlotte no sería tan estúpida para caer bajo los hechizos de un mago vudú y menos luego de escuchar la aventura que tuvo hace tres años atrás, por lo tanto, descarto esa idea como posible.

 

—Tiana — llamo la voz por sexta vez.

 

Tiana apresuro el paso, pues temió que el cangrejo estuviese en peligro y se sentiría mal si cayera en manos de alguien dispuesta hacerla estofado y cuando salió del restaurant se encontró con Buford su antiguo jefe quien sostenía al cangrejo en sus manos.

 

—¡Vaya, vaya, mire quien es! —

 

—Buford ese cangrejo es mío —

 

—¿Segura porque podría ser de cualquiera? —

 

—Por supuesto que si —respondió Tiana— no viste que salió de mi restaurante — añadió.

 

—Quizás sí, quizás no, pero este crustáceo quedaría bien para un (…), piénsalo — recalco Buford.

 

  La idea de comer visera humana le provoco un cierto asco en todo su cuerpo y ahorra más que nunca debía quitarle el cangrejo a Buford antes de que eso pasara.

 

—Si quedaría bien —respondió la pregunta— pero me sentiría mal en cocina mi mascota — argumento Tiana.

 

—¿Es tu mascota? — pregunto Buford.

 

—Claro — contesto Tiana.

 

—¿Segura que es tu mascota? —

 

—COMPLETAMENTE —

 

Mágicamente el cangrejo se convirtió en una bola de agua que se dirigió hacia ella, lo cual Tiana no pudo evitar y fue atravesada por la ráfaga de agua mientras oía: ¡Cáncer despierta! ¡Cáncer despierta! ¡DESPIERTA!

 

[…]

 

Tiana despertó en su cama sabiendo lo que debía hacer y como lo debía hacer, por lo tanto, salió rápido de su habitación, pero al hacerlo fue acorralada por todos sus seres queridos que le impedía concentrase. Por lo tanto, volvió a la habitación y rápidamente busco salir por la ventana, pero los periodistas también estaban esperando una reacción de la princesa de Maldonia. Agobiada Tiana puso las manos en su corazón mientras decía: Se cómo el agua, se cómo el agua, se cómo…

 

Rápidamente se le ocurrió una idea que la podía sacar de esa situación se metió al baño y se transformó en cangrejo y con sus pinzas jalo de la cadena del escusado siendo absorbida por la cañería que la llevo hasta las cloacas y aunque no le gustaba el olor tenía que transformarse de nuevo, Al adquirir nuevamente su forma humana utilizo sus poderes para traer una mega marea que la guiaría hasta el rio Misisipi.

 

Ya en el lugar la mujer protesto por todo lo que estaba pasando, pero sabía que no lograría nada con protestar, pues su misión era más importante, así que el movimiento de una mano levanto una marea que la llevo rio abajo.

 

El claro del pantano quedaba apartado de todo el mundo fue ahí que Tiana celebro su primera boda con Naveen y seria ahí el epicentro de todo. Al llegar Tiana utiliza sus poderes para quitarse la suciedad humana que le quedaba en el cuerpo hasta quedar limpia.

 

—¡Aun huele!  — comento una mujer rubia con cierto sarcasmo.

 

—Sin dudas que tu pica sin importar el ángulo, ¡verdad! —

 

—Es natural de mi — declaro la rubia.

 

—¡BASTA Aurora! —exclamo una mujer pellirroja— Nuestra pelea no es entre nosotras sino contra la estrella — añadió.

 

—Lo se Ariel — respondió Aurora.

 

—Tranquila Ariel no hay ningún problema — explico Tiana extendiendo su mano hacia Aurora quien inmediatamente la correspondió y la abrazo para finalmente ayudarla con su limpieza, pues después de todo debía espera.