El día comenzó para todos como era de costumbre en aquellas planicies que poco a poco se estaban llenado de asentamiento británico, mientras que una mujer veía todo desde lejos, veía sus tierras se iban terminando para comenzar la de los forastero. Obviamente a ella no le gustaba para nada, pero no podía hacer nada, ni siquiera ser esposa de John Rolfe el hombre más rico hasta el momento.

—¡Amor! — la llamo John y esta le regreso una mirada de desaprobación, pero era evidente que él no tenía la culpa de todo aquello.

—Solo observo lo que tu gente ha ocasionado — proclamo la mujer.

—¡Ay Pocahontas, no quiero discutir ello! — proclamo John.

—Yo tampoco —contesto— ¿Cómo te fue hoy? — pregunto Pocahontas.

—No muy bien que digamos — respondió.

—Ahora que quiere ese gobernador tuyo —.

—Más tierras — contesto.

—¡MAS TIERRAS! —Proclamo Pocahontas asombrada— YA NO TIENE SUFICIENTE CON LA QUE YA TOMO ­— esgrimió la mujer con mucha molestia en su voz.

Habían pasado cuatro años desde que ella viajo a Londres y conoció al jefe tribal de todos los británicos y trato de convencerle de que dejara sus tierras, pero la ambición lo había dejado completamente ciego y ahora que el padre de Pocahontas no estaba le daba permiso al rey de reclamar esas tierras.

—Cálmate jefa Pocahontas — pidió John; —Yo solo soy un mensajero de él — añadió

—Mensajero o mari… mari… marri… —

—No soy una marioneta, si es lo que planeas decir — respondió él rápidamente.

—Pues a veces no pareciera ser mi esposo — comento Pocahontas.

—¡Oye Pocahontas trato de hacer lo mejor para los dos! —

Pocahontas miro hacia el acantilado nuevamente y supo que su marido no se iría sin una respuesta clara a la petición del gobernador.

—Dile a tu gobernador que siga expandiendo hacia oeste, pero NADA MÁS —

—Muchas gracias jefa Pocahontas — contesto John; —Ahora te gustaría que hablemos —

—Yo no creo que este sea el momento para hablar de nosotros —

—Superaremos esto — comento John.

—¿Cuántas veces ha dicho eso ya? — pregunto Pocahontas.

John pensó seriamente aquellas palabras y quizás tenía un punto, él había prometido superar aquellas situaciones, pero simplemente las incumplía y seguro era eso lo que la molestaba y no sus constantes peticiones de tierra, así que nuevamente le dijo: Te prometo que lo vamos a superar

—¡Ya vete John! — ordeno Pocahontas.

Y así lo hizo John dejando sola a Pocahontas, quien reflexionaba ahora toda su relación con John Rolfe, no podía creer que aquel hombre que tanto amaba se dejara llevar por lo que decía su líder y no por lo que dictaba su corazón, quizás haberlo elegido entre John Smith fue una mala decisión.

—¡JEFA POCAHONTAS! — grito la mejor amiga de Pocahontas

—¿Qué pasa Nakoma? — pregunto Pocahontas.

—¡Hay un animal raro y está atacando a todo aquel que se le acerque! — informo Nakoma.

—Déjame ver — expreso Pocahontas retirándose del acantilado para volver a su aldea y cuando lo hizo vio al extraño animal corriendo detrás de las personas para intentar atacarla, pero lo primero que vino al verlo fue: ¿Qué hace el Pasakun1 atacándonos?

—Pocahontas, no creemos que sea un pasakun, los pasakun casi no tiene cuernos tan grandes y tampoco son pálidos — respondió Nakoma.

—Ahora que lo pienso tienes razón — replico Pocahontas viendo detenidamente el animal.

El animal era corpulento de pie a cabeza y sin dudas no se parecía al pasakun, pero lo que más desconcentraba a ambas mujeres era el color de su pelaje el cual era blanco, completamente blanco a excepción de sus cuernos los cuales era de un color blanco más opaco, fue entonces que Nakoma pregunto: ¿Entonces qué hacemos?

—Saca a todo el mundo de aquí, mientras veo como trato de tranquilizar a este animal — ordeno Pocahontas.

—¡En Seguida! — asevero Nakoma quien salió corriendo a dar el aviso, mientras Pocahontas fue corriendo hacia donde estaba el animal e intento tranquilizarlo, pero este seguía atacando a cualquiera que se le atravesara en el camino, por lo cual tuvo que recurrir a la cuerda para agarra el animal, pero este pareció leerle el pensamiento porque cada vez que Pocahontas se acercaba el animal la evadía.

Viendo que aquello no estaba funcionando, busco otra manera y al ver una carreta con provisiones, Pocahontas se subió a dicha carreta y se preparó para saltar sobre el animal, pero el animal evitaba ir hacia aquella zona, es como si este supiera las intenciones de la mujer y por ello no quería acercarse, pero Pocahontas no se iba a rendir tan fácil, bajo de la carreta y nuevamente se acercó al animal desconocido, pero este seguía sin quedarse quieto y fue entonces que finalmente la mujer le plantó cara al animal.

El gran animal golpeo la tierra con su pata derecha dos vece como si se estuviera alistando para atacar a la mujer y así darle un momento para que se quitara, pero aun la mujer conservaba la postura firme y decida que había adoptado hace un momento, como diciéndole al animal: “no me voy a mover”. El animal agito la cabeza un poco y bramó fuertemente colocando sus pesuñas en guardia para atacar a la mujer, pero aun así ella no se movía era como recalcarle que no se iba a mover.

Ambos estuvieron así por varios minutos, pero luego de un rato el animal se relajó y se sentó en el piso; por su parte Pocahontas también pudo descansar de aquella postura y tranquilamente se acercó a la bestia y con una leve caricia le dijo: ¡Vaya que eres distinto al pasakun!

<<¡Muu!>>  berreo el animal.

—¿Qué eres? — pregunto la mujer con mucha curiosidad acariciando la cabeza del animal y notando un aroma completamente indescriptible para ella.

—Pocahontas — llamo la voz de una mujer con un tono dulce.

Aquello si extraño a Pocahontas porque solo estaba ella y animal en aquel lugar, así que reviso la zona y ahí no había nadie, por su lado el animal se levantó del piso y se dispuso a caminar hacia el este, obviamente Pocahontas lo siguió pues quería saber de dónde venía aquel animal.

—Pocahontas — llamo la voz de la mujer por segunda vez.

Ella nuevamente se extrañó, pero el animal era todo lo contrario se alegró tanto que salió corriendo hacia donde estaba la voz y acto seguido Pocahontas lo siguió pues no quería que nada malo le ocurriera.

—Pocahontas — llamo la voz por tercera vez.

Nuevamente la mujer volvió a oler ese aroma tan particular que seguía sin saber de qué era, pero olía tan bien que hacía que ella se sintiera bien y mientras más caminaba hacia donde la habían llamado más fuerte se volvía el olor.

—Pocahontas — llamo la voz por tercera vez.

Esta vez la pudo escuchar más nítida que la otra dos veces, se oía como los llamados ancestrales de los que tanto su padre le había contado de niña y que soñó con alguna vez tener, y ahora que lo estaba teniendo no lo podía creer pues no se sentía digna.

—Pocahontas — llamo la voz por cuarta vez.

El animal y ella llegaron a un rio donde en la orilla había una especie de arbusto que ella desconocía de que era, pero aparentemente era de él que venía el aroma y cuando se acercó a la planta lo pudo confirmar, ahí la mujer se preguntó: ¿Qué tipo de planta es esta?

—Pocahontas — llamo la voz por quinta vez.

El animal cruzo el rio tranquilamente hacia el otro lado, pero Pocahontas esta vez no lo pudo seguir no porque no quería sino porque para ella él rio estaba muy bravo y podría lastimarse, pero ella sabía que debía proteger el animal así que con la cuerda que tenía en la mano y se la ingenio para pasar el rio.

—Pocahontas — llamo la voz por sexta vez.

Esta vez el animal corrió hasta la fuente de origen y aunque ella estaba un poco cansada sabía muy bien que debía seguir, pero al escuchar al animal berrear por una herida, cualquier tipo de cansancio en su cuerpo desapareció, alguien o algo que lo había lastimado al pobre animal y sabía que debía protegerlo a cualquier costo.

Al llegar sus ojos no podía cree lo que estaba viendo su esposo y su horrible sequito le habían disparado al animal quien se estaba desangrando en el piso y gemía de dolor por el tiro, ahí Pocahontas grita: ¡John!

—¡Pocahontas! — proclamo el hombre sorprendido.

—¿Qué crees que está haciendo? — pregunto Pocahontas súper molesta.

—No lo vez querida, estoy cazando este ejemplar de toro, no soy muy comunes — respondió John.

—¿Toro? — le cuestiono el nombre del animal.

—Así llaman los españoles a este animal y déjame decirte que su carne es exquisita — replico el hombre.

—¿No piensa comértelo, ¡verdad!? — le cuestiono Pocahontas.

—Por supuesto, es muy raro ver uno de esto animales por estas latitudes — respondió John.

Pocahontas al escuchar la respuesta de su marido la enfureció mucho y como pudo robo unas de la espada de los guardias y le puso la hoja en el cuello y le dijo: ¡LIBERLO!

—¡Tranquila Pocahontas!, —exclamo John— solo es un animal —.

—ES MAS QUE ESO — grito Pocahontas.

—¡Querida me asustas! — proclamo John.

—¡SUELTA EL ANIMAL! — ordeno la mujer.

—Querida — expreso John asustado y chasqueando sus dedos para que uno de sus hombres le apuntara con su mosquete y cuando lo hizo John nuevamente le dirigió la palabra a su esposa y le pregunto: ¿Me podrías soltar a hora?

Pocahontas sintió como le apuntaban el arma a su cabeza, sentía el terror recorrer todo su cuerpo, pero ella no iba a dejar la cosa a medias, fue ahí que la voz la llamo por séptima y última vez: Pocahontas.

—Si quiere mátame ahora, pero no te voy a soltar hasta que suelte el pasakun —

—¿Segura? — pregunto John.

Pocahontas empuño más fuerte la espada y luego le contesto: COMPLETAMENTE.

Fue entonces que sintió algo que atravesó su cuerpo y acto seguido cayó al piso escuchando la voz de un hombre que decía: ¡Tauro despierta!, ¡Tauro despierta! ¡DESPIERTA!

[…]

Pocahontas despertó sobre agitada, pero sabía que todo era verdad y que tenía una misión que debía cumplir, así que sin demoras salió de su yehakin2 pues sabía que debía encontrase con sus compañeras, pero no sería fácil había muchos guardias haciendo sus rondas. Ella por un momento pensó en atacarlos, pero esa no era una opción, pues sería como interferir en su historia; fue entonces que se le ocurrió una idea.

Se ocultó detrás de su yehakin y se colocó firme y con el movimiento de su pierna izquierda golpeo la tierra haciendo que todo el lugar temblara y asustara a todos, pero no al grado de considerarlo un terremoto, pero luego Pocahontas volvió a subir la pierna otra vez y luego la bajo rápidamente y cuando toco piso, esta vez la tierra tembló un poco más fuerte y fue ahí que todos salieron corriendo despavoridos, ahí fue la oportunidad de Pocahontas que se adentró al bosque para perderse en él hasta que llego con la abuela sauce.

—Mi niña, llegaste rápido — comento la abuela sauce.

—Tenía que, debemos cumplir con una gran misión importante —

—Yo no lo hubiese dicho mejor — comento una mujer rubia.

—¡Rapunzel! — exclamo Pocahontas alegremente.

—Es un gusto volver a verte Pocahontas — dijo Rapunzel abrazando a Pocahontas.

—Igualmente — declaro Pocahontas devolviendo el abrazo.

—¡Que tal Pocahontas! — saludo de manera informa una mujer de cabellera negra.

—¡Suéltame un momento Rapunzel, necesito abrazar a Mulan! — indico Pocahontas.

—No hace falta — comento Mulan tratando de zafarse del abrazo.

—¡Oh cierto! — expreso Rapunzel soltando a Pocahontas quien inmediatamente abrazo a Mulan y la misma le correspondió.

—Ahora que ya estamos todas juntas aquí, hay que espera a que sea la hora sagrada para ir por esa estrella — expreso Pocahontas seriamente.

—¡OH SI! — exclamo Rapunzel.

—Nadie se mete con el canon sin recibir su merecido — expreso Mulan

—Tú lo dijiste Mulan, nadie altera el canon si recibir su reprimenda — expreso Pocahontas de manera seria mientras esperaba a la hora sagrada.

Notas de pie:

1= Pasakun: Nombre que le daban los indígenas americanos de la tribu: Powhatan a la cual perteneció Pocahontas en la vida real, al búfalo americano

2= Yehakin: Es nombre de la casa de algunos indígenas americanos, los indígenas americanos de la tribu: Powhatan a la cual perteneció Pocahontas en la vida real

Nota del autor:

El nombre de la animal y de la casa de los Powhatan es una aproximación cerca a la realidad, tuve ayuda de la I.A para saber esto, si hay algún error histórico en estas palabras, son tanto mías como de la I.A, debo aclarar que idioma de Powhatan se extinguió y lo que nos quedan son aproximaciones de como sonaría su idioma hoy en día.